En lo más abrupto de la noche
encogida y tiritando te encontré
llena de soledad y tristeza.
Una mirada tuya me aprisionó
a la gran boca nostálgica
llevándome de lo subconsciente a lo cosciente.
" Recordé las veces que te encontré
acostada en la vieja cama de verde oleaje
suspirando mi nombre...
Recuerdo que sabías extraer la blandura de tu alma; pensamientos abstraídos me orientaban a imitarte, sin embargo eras un fruto inigualable.
No se me olvida el tiempo que pasé a tu lado,
aferrado a ti,
como el invierno al frío,
como la rosa a los pétalos,
como el mar a la sal.
Cierta voz me dijo al oído
de una matriz traición;
traduciendo tus palabras
a un suspicaz engaño,
producto de inefables celos .
Con menosprecio y desdicha
se fue evaporando nuestro amor
hasta que me dejaste sin decir adios...
Me sentía solo como el silencio,
me sentía vacío, abiótico;
unicamente olas inmensas de remordimiento
me abatían y bifurcaba mi corazón:
En quererte o abolir tu recuerdo.
Desde ese momento
mis lágrimas se convirtieron en ríos
llorándote día a día,
hasta hoy..."
Transmití mi calor a tu alma ese noche,
y dejaste de tiritar como hoja frágil
sin persistir en tu frío semblante;
y sin decir nada
otra vez te marchaste... |