Anoche
Anoche que llovía
me acordé de ti.
Anoche que llovía
el cielo estaba despejado
y se veían las estrellas tan claras
como ahora te escucho.
Anoche que llovía
me acordé de ti.
No sé si sentías
que te estaba recordando
pero yo cerré mis ojos
y asombrado de tu presencia
me senté contigo.
Anoche,
cuando era más noche que nunca
y ya no llovía,
me senté a tu lado
toqué tu nariz,
enredé en mis dedos tu cabello,
y no recuerdo
que cosas te estaba diciendo…
improvisé poesía.
Anoche que ya no llovía,
otra vez me acordé de ti.
Tomé tu mano,
acaricié tu frente,
te cubrí dulcemente con mis brazos.
Mi cara frente a la tuya:
a dos segundos de tus labios,
sabía que no debía;
no quería arruinarlo.
Te veías tan linda…
Y anoche, sabiendo que no debía,
te dejé dormir.
-Raúl Mendoza.
(C) Copyright. Derechos Reservados.
|