Un Otoño lleno de ilusiones escondidas en las paredes de viejos edificios.
Sueños enterrados debajo de tus pies.
Palabras y pensamientos disueltos en el aire. Tantas cosas vanas y profanas vagabundan en este viejo lugar.
En un añejo cuarto disfrazado de materia sintetica se confunde con todo aquello de lo que eres testigo, testigo de pedazos de vidas, risas ironicas, carcajadas maliciosas, miradas hipocritas, y de amores deseados y tenidos.
Calles, cuartos y edificios en la que historias fueron escritas y otras por venir.
Este lugar no es nada sin tantas personas poseidas por la esencia de ellos mismos y por los espiritus ambulantes de aquellos que la tuvieron.
©® Karolina Arévalo |