............. Me encontré con un mundo de personas solas..., solitarias, abandonadas por el delirio febril de las multitudes acosadas por las presiones económicas, por un lado y por el deseo carnal y etéreo por otro. He visto de cerca los rostros tallados de dolor... y lágrimas que rehusaron nacer, para no agrietar más los surcos de esos rostros agobiados. Sí esas lágrimas tuvieron compasión
de esos tristes seres condenados a una tarea sin fin. Con la mirada resingada como sus antepasados en cualquier latitud, siguen preguntándose que cuando llegará la primavera..... para regarla con lágimas de ardor. |