Trazando grietas de soledad
con las lágrimas
secas en mi cara,
construyendo ilusiones
mientras son de verdad.
El cielo absorbe mi libertad,
como quien llamara
al castigo.
Mi cama vacía, un verano
deshecho, junto conmigo.
Mis manos
dibujando en las rejas de mi casa
una salida
para tanta pena.
Y si la vida
fuera un caramelo
quisiera ser enferma
para atenerme al futuro...
Querido Budita:
Ya he perdido la cuenta de las veces que he escrito cartas para ti. Para que te entretengas leyendo los quince años, vaticinados ciegamente. Ahora me encuentro en mi casa, frente al computador, mientras navego por mares electrónicos arriesgando el reto del oculista. Pues bien, te deseo suerte en tu viaje. Si ves a una vaca mirando hacia tu auto, no dudes en que tu manager te verá en el metro, cuando marzo asome.
... y sangra la pared
donde dibujé tu silueta.
Dónde dejaste mi alma,
la escondiste otra vez.
Regreso a mi cama
para tragarme la condena.
dibujando en mi mente
una salida
para tanta pena...
La ciudad oscurece.
La playa ruge.
El campo descansa.
Mi corazón
oscurece y ruge.
No descansa por ti.
Tú que estás en el campo,
tú que contemplas el mar,
y yo que te espero en la gran ciudad... |