Enigmáticas noches, de luna llena, ella cubre toda elegancia, los valles por cual su fiel amante, descarga los poemas que cada 13 días declama a la nada. Al pie de la colina y su habitual postura, exhorta a la noche para poder amarla gran esfera que enciende sus pupilas, besar la luz que irradia su pelaje, lo anclan a al bosque por lo cual transita, siempre en la búsqueda de alguna liebre o un ignorante ser humano al sacias su hambre. Mitológicos amaneceres, amordazan al lobo descender de su portal, cuando su flamante amante, se pierda en crepúsculo... |