Que tristeza no poder expresar con palabras lo que se siente en el alma, lo que oprime al corazón, cuanto esfuerzo al intentar traspasar las emociones al papel, aquellos sentimientos que no sabemos describir y que nos angustia el alma. Pero dejar aquellas sensaciones dentro de uno es peor, se acumulan las incertidumbres y terminamos por desconocernos. Nadie se dedica a enseñar a otro como limpiar el alma, como lanzar al abismo aquello que nos ahoga. Siento entonces que es vital tomar un lápiz para trazar en una hoja aquello que sentimos, de a poco, sin apuros, y dejar que nuestra alma maneje nuestra mente logrando traspasar al papel nuestros miedos y debilidades. Palabra tras palabra, emoción tras emoción ... y respirar al fin...y llorar al fin... poder ver luego la luz de la esperanza vivir alegremente y sonreír a la vida, siendo capaces de entender y expresarnos a nosotros mismos y al mundo nuestros sentimientos. |