Sombras de colores
Viajaba segura y bebía sequía,
guardaba hambre en los techos
de las alcobas vacías, buscaba
quien quisiera coger al volar
su sombra espigada, la de color
de tarde y sabor a trigo
el trigo de los zorzales nutridos
para caer en las garras de una
sartén, donde al llegar mueren
donde al morir dan la vida
al que los come y cree que
al fondo, en el cementerio,
las sombras son acortadas,
que quizás sean altas y
de colores. De muchos colores
Aguadulce, marzo de 2005
José María de Benito
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