Las ideas al parecer hay que tomarlas por la espalda, desprevenidas, ya que conocen el castigo de ser escritas: prisión perpétua y tiempo. Sin la dicha de viajar por las mentes, eternizándose en su cambio constante y constante y constante.
Texto agregado el 09-03-2005, y leído por 17
visitantes. (1 voto)
Lectores Opinan
2005-05-28 21:22:41
y constante... Muy bien, lindo texto y buena reflexión. * amayrany