Cuando el éxito alcanzado gracias a las botas llegó a oídos del zapatero, pensó en exigir un plus –por excepcionalidad-. Consiguió el pago, es cierto, pero también tuvo que adquirir una ratonera.
Texto agregado el 12-03-2005, y leído por 64
visitantes. (1 voto)
Lectores Opinan
2006-05-07 08:50:11
jajaja...¿el gato con botas?..tubo suerte, ese gato es muy perverso! mira como termino el ogro... siteevistonomeacuerdo