Observemos juntos el amanecer,
y dejemos ser presa al instinto salvaje
mientras nos maravillamos entre acero y concreto.
Paseemos en el parque fantastico,
pues encontraremos momentos de paz
y tranquilidad natural entre la gente
y sus preocupaciones.
Es el sueño pacifico por el que atravesamos,
sin siquiera saber a donde vamos... |