Las palabras me las robo tu aliento, mientras tus brazos la sed del frió alejan, con la suave brisa de tus besos de primavera, la sonrisa del paraíso me entregas, con el cobijo de tus ojos de sueño, me asomo a la cordura mientras recuerdo tu rostro, abrásame toda la vida, y no me dejes, pues en mi demencia me pierdo, deseo que este, si es un sueño, sea lo mas próximo a ser eterno. |