Vago en esta ciudad
sin saber donde estar;
me alimento solo de vicios
y siento que no hay nada en mi.
Y cuando presiento que hay peligro
comienzo a correr, sin saber donde ir.
Una vez acorralado, y no tenga
por donde huir,
comienza la pelea hasta morir.
Solo cuenta en esta hazaña
la manera de pelear y sobrevivir.
Una vez culminada ya la batalla
no se si pueda sobrevivir,
estoy como un pedazo de basura,
tirado en medio del callejón,
sin por lo menos gemir;
las horas y minutos que transcurrirán
y yo sin poderme parar.
Quien le importa si estaré en una gran agonía,
porque a nadie le interesa si voy a morir.
Una agonía en soledad,
y sin saber que nadie va estar.
Que difícil es vivir para
solamente en segundos o,
tal vez en minutos fácil pueda ya morir.
Solo antes de cerrar los ojos
pienso que en ocasiones
la vida entre perros,
llega así a su fin.
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