Anoche, cuando estaba con el, mi pensamiento te imaginaba, mi cigarrillo se consumia y yo sin poder hacer nada.
Anoche, mientras estaba con el, mis neuronas comenzaron a armar un gran alboroto y no pararon de torturarme hasta que amaneció... me espantaron el sueño, y ahora ya no puedo dormir. Por eso estoy aquí, sentada frente al espejo, mirandome fijo a mis ojos negros, mirando la profundidad de mi mirada que ya no es mirada sino una laguna.
|