El veneno de tus labios me estremece, cada noche que me quema al deseo impotente, de obsequiarte un cúmulo de estrellas, situarlas en tu piel, con la voz de la nada, abrasando el todo con mis dedos, y el sueño de tus ojos que me reflejan, es como situarme en el cielo, en la mas bella arbolada, con el veneno de tus labios que me matan, atándome al deseo de ser viento, de ser la luz que me regala tu mirada. |