Me siento como un rompecabezas que durante muchos años, vivió con muchas piezas menos.
Dos hombres llegaron hasta mi y se quedaron, hoy tengo cuatro hijos.
Tú devolviste a mi vida la ilusión y la esperanza del amor verdadero, ese que siempre existe, más allá de los tiempos y las distancias.
Tu me has devuelto el amor; una cuentera me devolvió las letras que estaban escondidas; un amigo me devolvió la fe en mi misma; otro me ha devuelto la música que se había quedado dormida.
¿Terminará mi vida al reencontrar todas las artes que se encontraban dentro de mi perdidas?
21.03.2005
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