Todavía sueña con sus manos,
recorriéndola y explorándola
como las de muchos.
Pero qué vacía es,
rodeada de su orgullo grande,
de su feminismo barato y excedido,
de su sin fin de amigos.
Cuando todos han buscado
el fruto de sus tibios muslos con sus dedos,
la ternura entre sus pechos,
ella sólo busca...
encontrarse perdida entre lujuria,
entre besos, entre todo lo que brilla.
Y así pasan los días,
perdida entre su propio cuerpo,
usado y ultrajado,
babeado y manoseado,
pero, qué más da!...
no puede evitar el goce
no puede evitar el placer,
no puede evitar sentir sin sentir.
PalomaParra.
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