Si cierro los ojos siento la lluvia caer sobre mí,
siento cómo la primavera cesa de a poco,
siento cómo el olor a soledad,
destroza los delgados hilos de lucidez.
Los delgados y transparentes
hilos de cordura,
que parecieran tomarme como marioneta.
Cuelgo de un péndulo que se devuelve,
cuelgo de los pocos valores aún rescatables.
Casi ni recuerdo cómo llegaste a mí,
casi ni recuerdo cuándo
tus tentáculos me atraparon y encerraron,
cuándo tus labios fueron mi asfixia,
cuándo tus manos fueron mi vicio,
cuándo tu cuerpo fue mi...
¿es necesario seguir?.
|