Lleno tus manitas de hojas secas y las estrujas. La tierra siente humedo bajo la arboleda. A lo lejos, el rio, de colores indefinidos, calla sus profundos secretos. Me miras y quieres comprender algo, explicarte el mundo desde mi mirada que parece segura. Todavia no sospechas que no sé gran cosa de la gente.
Tiras las hojas riéndote, corres ; te tomo de la mano y volvemos juntos por el caminito de piedras, yo con dudas, tu aun con certezas.
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