Mil canciones te cantare,
mil canciones.
Al amanecer subiremos
a los manantiales
de Jerusalem,
al agua fria y cristalina,
y con un cántaro de oro
y de piedras préciosas
réfrescare tus pies,
tu cuerpo entero.
Vestiras una túnica blanca
y tus negros cabellos
résaltaran las lineas de tu cuerpo,
y te veré
como una princesa del reino de Salomón,
como a la misma reina de Saba,
Así te veré.
Mil canciones te cantaré amada mia,
mil canciones
© Norberto Adrian Mondrik.
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