HOMBRE
Y lo del hombre es curioso
Viene un soplo divino,
Hombre y mujer y
Hete aquí que naciste.
Sube la sangre y explota
En un volcán, en un instante,
Pestañeo leve y la loca carrera
Que comienza,
Sonríe la mujer y ya está.
Nueve por treinta
Doscientos setenta y
Ahí nos vemos.
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