Cristal esmerilado, azuleo, etéreo
inmensidad vacía y calma,
al raso, una figura de barro incompleta,
encogida, bajo trazos de tiza
efluvio céfiro, vital y efímero
azote invisible que arquea cual junco
y tremolo atisba el introito húmedo
en la pupila perpleja,
frontera sutil que me apresa,
entre la realidad y la verdad.
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