Imaginación.
Calara.
Imagina, mi amor,
en solitaria playa
nuestros cuerpos desnudos
sobre su arena blanca;
nuestras bocas fundidas
de pasión: encarnadas;
mi mano entre tus piernas,
las tuyas en mi espalda.
Tú y yo sólos, mi amor.
Nada que nos distraiga
de nuestro trance loco:
¡ardiendo de esperanzas!
Realizar mil ideas:
lo que nos venga en ganas.
¿Te imaginas, mi amor
cuánta obsesión plasmada?
Anoche tuve un sueño:
soñé que te besaba
de palmo a palmo el cuerpo
y tú, desesperada,
buscabas en el mío,
con tus labios, mis ansias.
Sin control nos lamimos.
La pasión: ¡desatada!
Mi piel caldeaba el aire.
Irrumpí en tus entrañas
para serpentear juntos
nuestra erótica danza.
Tu fuente rebosante,
acogedora, briosa:
¡Cuán dulce se mecía!
excelsa, cadenciosa.
Felices, alcanzamos
ese inmenso placer:
la sensasión sublime
de ser... un solo ser.
Por no causar rubores
no entraré en más detalles.
Pero te amé y me amaste
con desenfreno y arte.
¿Te imaginas, mi amor,
todo lo que gozaste
y lo que yo gocé
en mi sueño de amantes? |