Ahora, el recuerdo.
De nada
pues no siento
mi habla
entre tus dedos
por que he muerto.
Por eso no vengas y digas
ahora que me amas,
que yo quiero mis fatigas
que aparecen cuando callas,
y me atabas
a los ojos que mirabas
y sin decir nada
caía
en silencio
por el borde de tus labios
sonrojados
Y
Agrietados
Por
Culpa
del tiempo pasado.
|