Es grave cuando los escritores (o los que intentamos serlo) no tienen palabras para describir algo. Algo tan aberrante, surrealista y brutal como lo ocurrido en Madrid el día11 de Marzo.
Cuantas lágrimas se han escapado, cuantos gritos innecesarios, cuanto caos y fuego… venganza…es lo único que soy capaz de inspirar.
Mi musa murió en ese tren, mi inocencia y mi pasividad…
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