Cuando la soledad te abrase y solo haya frío,
cuando solo escuches al dolor, rondando en puntillas,
cuando solo sientas el viento húmedo del deseo de amor,
que se burla, con la risa pálida, gris, sin vida.
Cuando los muros se cierran sobre tu cama,
cuando te ensordezca el silencio,
cuando su imagen se mezcla con la de tu dolor,
entenderás como te quise yo.
|