Mr.Potato siempre fue un muñeco feliz. Vivía entre los otros muñecos tiempo atrás de funcionario en una guardería. Siempre le consideraron un rarito, aunque él siempre contestaba lo mismo-No soy rarito, lo que pasa es que he salido cubista y surrealista-, y se daba media vuelta tan contento de tener la nariz en el lugar del ojo y la oreja en el lugar del pié.//
Hasta que un día, Mr.Potato fue destituido de su puesto por un Game Boy, y tuvo que buscarse la vida.//
Todo parecía perdido y comenzó a tener depresiones constantes, hasta que, una noche en un bar de alterne, una Barbie le recomendó la consulta de un cirujano plástico. Lejos de acabar con su tuberculosa vida, decidió armarse de valor y acudir allí.//
En la sala de espera de la consulta, observó que muchos de los otros muñecos estaban muy inseguros con el paso que iban a dar. Para calmar los ánimos, Mr. Potato comenzó a jugar con su cara transformándose al antojo de los demás.//
El médico que salía de recibir a un paciente se quedó estupefacto.//
Así fue como Mr.Potato pasaría a la historia por ser el primer muñeco especializado en cirujía plástica.//
Su fama fue tal, que se convirtió en icono de travestis, gays, transexuales y, como no, de todo tubérculo que se precie. |