-Qué sensación tan extraña y tan dulce
sentir el aroma de tus manos en mis manos.
Volver a tenerte cerca, a mi lado
recordar en ello tus palabras, tu mirada,
tus ojos iluminados por la lágrima que asoma,
la muerdes y con ella tu tristeza y desconsuelo
tu ahogo que muere en mi alma…
que no sabe cómo acallar tu pena.
-Qué sensación tan extraña y tan dulce
sentir en mis manos, el aroma de las tuyas.
Volver a tenerte cerca, a mi lado
escuchar nuevamente aquel “te quiero”
fuerte, limpio, firme… y tuyo,
tu mirada en la mía sostenida
el sentir seguro
sin palabras, sin la voz, sólo la mirada.
-Que sensación tan extraña y tan dulce
el aroma de tus manos en las mías.
Pilef ©
27-02-06
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