Lo miró a los ojos con tanto mundo pero en silencio. Tan pronto te rendiste pensaba, tan pronto olvidaste. Solo la fuerza resiste al paso del tiempo. Se lo dijo, el destino se labra no te rindas...
Se fué como rio manso, como agua entre los dedos. Lo dejó ir no puede ser de otra manera, la libertad no puede cercarse, ve tranquilo, no hay nada que perdonar cuando no hubo promesas rotas.... |