¿Te sentiste poderoso, cruel Sátrapa?
¿Recuerdas los días de tu gloria,
cuando a tu voz se ejecutaban tus dictámenes?
¿Te ves perdido? Ahora clamas,
estas cercado, en tus murallas te asedia el enemigo
y en tu febril desesperación; desapareció
la sobrenatural virilidad que presumías.
¿Son los fantasmas de tus victimas?
Pasan uno a uno sus rostros,
mientras piensas en como salir de la trampa
recorres los pasillos del palacio
tu suerte esta echada si te atrapan,
cavilas y en tus revelaciones imaginas la tortura,
y tu cadáver expuesto ante la turba de soldados
no te resignas, y en el serrallo lloran tus mujeres
no serás un vil trofeo, no, no lo permite tu orgullo
las últimas ordenes que darás serán cumplidas
tus esclavos y eunucos todavía te respetan
únicos fieles, despliegan sus dagas y alistan la pira
con la que no dejaras nada a tus captores
odaliscas, esclavos, tesoros, arderá todo
y así sentencias como has vivido
“Si ya no es mío tampoco lo será de otros”...
Publicado en Predicado.com 13/09/07
|