(Inspirada en una poesía de Bretón.)
Mi hombre de mástil sin bandera,
de ilusiones claras o clandestinas,
de causas perdidas en caminos
de tierra colorada y calles empedradas,
de la siesta acalorada cebando tereré,
de la sombra bajo el árbol de la vereda,
de la mano oscura contra la mano clara,
de los tres tesoros encontrados,
de resuellos nocturnos en mi insomnio,
de superficie velluda y caliente,
de crines azabaches y lustrosas,
de cabalgata segura y sin tropiezos,
de galope precipitado con caída,
de la soga enredada en mi cuello,
de pecho que recibe dardos,
de los jirones de tregua,
de los reencuentros sobre el puente
del río turbio que fluye entre las piedras.
Andrea Piccardo |