Vivir a la bartola
No se debe vivir a la bartola;
en todo caso,
uno debe suponer
y dejarse llevar
por la senda en el agua.
Así que, por favor,
no te hagas ilusiones, nena;
prefiero presentir y suponer,
para asumir mi asombro
y sumir
mis sombras,
decidiendo la altura en la que quiero andar,
disfrutando el consumo de mi mismo,
hasta acabar
la última novedad.
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