Yacer, muy junto a ti, de madrugada,
cuando empieza a nacer la luz del día;
la languidez del cuerpo satisfecho;
mi olfato saturado de tu aroma;
la impresión de tu cálida humedad
viva en mi piel y el sonido,
aún vibrando, de tu respiración y tus palabras;
tu imagen inundando mi memoria,
sin que mis ojos necesiten verte,
eso me hace sentir que aún estoy vivo
eso me nace gritar: ¡Viva la vida!
Febrero, mes del amor y la amistad.
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