La ciudad esta fría
tan fría como sus habitantes,
plantados en ella,
como los edificios
de perfecta estructura,
y diferentes tamaños.
Sus balcones escalonados en uno,
y rectos los otros…
nos muestran su grandeza
colosales estructuras,
mezcladas con concreto
vidrio y hierro.
Sus calles muy limpias,
señalizadas las esquinas,
pero nadie se habla,
nadie se mira…
todos parecen murmurarse
así mismos
hablan con sus aparatos móviles.
Tan pequeños y ligeros
los guardan en sus bolsillos,
como sus pensamientos,
sus miradas
los saludos cordiales…
La ciudad impecablemente limpia
todos chocan unos con otros,
nadie parece interesarse
todos caminan en bloque
dirigidos sus pensamientos,
van a trabajar y adormecer
la razón, la conciencia…
A nadie parece importarle
a donde vamos y que hacemos
es el precio de ser un ciudadano
nos escondemos en nuestros cuartos,
mirando por la ventana
no ensuciando la ciudad
ni siquiera con un insulto.
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