Muerte, y silencio...
I
Un espacio abierto,
Libre de toda falacia sistemática...
Con la soga al cuello y letreros inquisidores
Diciendo “adáptate y acepta tu muerte”
Bajé por esa calle...
Libidinosas tiendas de artefactos morales y éticos
Me incitaban a ser parte de ellas...
A sufrir una marejada de preceptos y valores...
El humo y la niebla me consumía,
Derretía pedazos de grasa y los confundía con el asfalto..
Sufría con anhelo y gracia de un payaso en la esquina de la confluencias.
Mi risa e ironía, se fundía con la grasa y el asfalto...
II
Desperté, con ojos de víbora..
Y un nombre en la historia..
Con una bigote a la altura de la cintura..
Y con seis millones de favores al mundo..
La gente se reía de mi espectáculo,
Fingía ser parte de el
Eructaba agradeciendo que yo fuera el responsable.
Que yo fuese su referente contradictorio...
Así, entre bombas y discursos,
Acepté el manto oscuro del destino..
Acepté, con una sonrisa famélica el disparo
Que me quitó la vida.....
Ahora reina el silencio....
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