Hoy pasaste con un hombre que no era yo, quise tomarte por un brazo y reclamarte airosamente, pero recordé que todavía no soy tu esposo.
Quise celarte y referirme a ti con dos comentarios irónicos, decirte que yo todavía estaba vivo, pero recordé que aun no soy tu novio.
Quise llamarte, preguntarte de tu vida, de tus amores y por que no de tu familia preguntar por la salud de tu perro, pero recordé que yo no soy tu amigo.
Hoy quise saludarte y levantar mis dos cejas en señal de agrado, decirle adiós a tu belleza, pero enseguida recordé que quizá ni siquiera tengas perro, porque yo todavía no te conozco.
|